¿Cúal es la dificultad de un barranco?

Nos pasa muchas veces que asociamos sensaciones y experiencias a números; pasa en escalada, barrancos, atletismo…. Esos números intentan dar una visión objetiva de algunos aspectos: metros de recorrido, desnivel, dificultad, duración, exposición…., para ayudarnos a elegir o valorar una actividad.

Algunas cosas son fáciles de explicar a través de un número. Suele ocurrir cuando existen pocas variables a tener en cuenta. Ejemplo: los 100 m lisos, con 50km/h de viento en contra.

Peonera con caudales altos. 2013


¿Qué sucede en deportes donde hay muchas variables? ¿Y con aquellas que son subjetivas? Se complica, y ahí reside la importancia de valorar los matices. En el barranquismo comercial existe la costumbre de simplificar la graduación del barranco en nivel 1, nivel 2 y nivel 3. Donde se
suele hacer un mix con las diferentes variables: duración de barranco, desnivel, aproximación, caudal, longitud y tecnicidad de los resaltes, escapes…unido a las características de los clientes:  lesiones, capacidad de nadar, condición física para afrontar una aproximación de X minutos…

¿Por qué? Por que muchas veces la información debe ser simplificada y adaptada para facilitar la elección de un barranco adecuado para los clientes. De este modo la cotación de barranco se convierte en una referencia adaptada a cada persona en función de sus capacidades.

Barrancos Formiga en Sierra de Guara. Generalmente Nivel 1

¿Y que información hay dentro de cada nivel de dificultad de un barranco?  Aquí incluimos la propuesta francesa donde se valoran 3 aspectos principalmente:

  • Caracter vertical del barranco: rapeles, acceso a ellos, nivel de agua en ellos….,
  •  Caracter acuático del barranco: caudal de agua. 
  • Exposición al riesgo en el barranco: posibilidades de escape y puesta a salvo. Todo varia si evitamos alguno de los obstáculos y va en función del grupo.
Detalle de un pasillo que con caudal muy elevado puede ser delicado

La cotación es válida para un caudal medio o normal, en periodo habitual de práctica, donde el nivel de agua es bajo pero no necesariamente en pleno estiaje.Está calibrado para un grupo de 5 personas, en situación de descubrimiento del cañón (a vista) y cuyo nivel de práctica está adecuado al nivel técnico del descenso.

La letra v seguida de un número del 1 al 7 (la escala queda abierta a la alza) para la dificultad en el carácter vertical. La letra a seguida de un número del 1 al 7 (la escala queda abierta a la alza) para la dificultad en el carácter acuático. Una cifra romana del I al VI (la escala queda abierta a la alza) para el compromiso y envergadura.

Así tendremos por ejemplo un descenso v2 a3 III o v5 a6 V que por simplificación se podrán expresar como 2.3.III o 5.6.V.

TABLA DE DIFICULTADES
DIFICULTAD
v: CARÁCTER VERTICAL
a: CARÁCTER ACUÁTICO
1
Muy fácil
– No hay rápeles, cuerda inútil para la progresión.
– No hay escaladas/destrepes.
– Ausencia de agua o agua en calma.
– Natación opcional.
2
Fácil
– Presencia de rápeles de acceso y ejecución fáciles inferiores a 10 m.
– Pasos de escalada/destrepes fáciles y poco expuestos.
– Natación en agua en calma de menos de 10 m.
– Saltos de simple ejecución inferiores a 3 m.
– Toboganes cortos o de débil pendiente.
3
Poco difícil
– Verticales con poco caudal.
– Presencia de rápeles de acceso y ejecución simples inferiores a 30 m, separados por zonas que permitan el reagrupamiento.
– Colocación de pasamanos simples.
– Marcha técnica que necesita atención (colocación de apoyos precisa) y búsqueda de itinerario sobre terreno deslizante, inestable, accidentado, caótico o en agua.
– Pasos de escalada/destrepe (hasta 3c), poco expuestos y que pueden necesitar de cuerda.
– Natación en agua en calma de menos de 30 m.
– Progresión con corriente débil.
– Saltos de ejecución simple de 3 a 5 m.
– Toboganes largos o con cierta pendiente.
4
Bastante difícil
– Verticales con caudal débil a medio que puede empezar a plantear problemas de desequilibrio o bloqueos.
– Rápeles de acceso difícil y/o superiores a 30 m.
– Encadenamiento de rápeles en pared con reuniones cómodas.
– Control de rozamientos.
– Colocación de pasamanos delicados, recepciones de rápel no visibles desde la salida o con salida a nado.
– Pasos de escalada/destrepe hasta 4c o A0, expuestos y/o maniobras de aseguramiento o progresión con cuerda necesarias.
– Permanencias en agua prolongadas con importante pérdida de calor corporal.
– Corriente media.
– Saltos de ejecución simples de 5 a 8m.
– Saltos con dificultad de salida, trayectoria o recepción inferiores a 5m.
– Sifón ancho de menos de 1m de longitud y/o profundidad.
– Toboganes largo o de fuerte pendiente.
5
Difícil
– Verticales con caudal medio a fuerte, descenso difícil que necesita de gestión de la trayectoria y/o del equilibrio.
– Encadenamiento de rápeles en pared con reuniones aéreas.

– Salida de marmitas durante el descenso.
– Apoyos deslizantes o presencia de obstáculos.
– Desinstalación de cuerdas complicada (nadando…).
– Pasos de escalada/destrepe expuestos hasta 5c o A1.
– Permanencias en agua prolongadas con importante pérdida de calor corporal.
– Progresión en corrientes bastante fuertes que pueden influir en las trayectorias de operaciones de natación (paradas, contras…).
– Dificultades obligatorias unidas a fenómenos puntuales de aguas vivas (drossages, lavadoras, rebufos…) que pueden provocar el bloqueo puntual del deportista.
– Saltos de ejecución simples de 8 a 10m.
– Saltos con dificultad de salida, trayectoria o recepción de 5 a 8m.
– Sifón ancho de hasta 2m de longitud y/o profundidad.
6
Muy difícil
Expuesto
– Verticales con caudal fuerte a muy fuerte.
– Cascadas consistentes, superación muy difícil que precisa de una gestión eficaz de la trayectoria y/o del equilibrio.
– Instalación de reuniones delicadas en anclajes naturales (bloques empotrados…)
– Acceso o salida de rápel difícil (colocación de pasamanos delicados…)
– Pasos de escalada/destrepe expuestos hasta 6a o A2.
– Apoyos muy deslizantes o inestables.
– Marmitas de recepción fuertemente agitadas.
– Progresión en corrientes fuertes que dificultan las operaciones de natación (paradas, contras…).
– Movimientos de agua acusados (drossages, lavadoras, rebufos…) que pueden provocar bloqueos bastantes prolongados del deportista.
– Saltos de ejecución simples de 10 a 14m.
– Saltos con dificultad de salida, trayectoria o recepción de 8 a 10m.
– Sifón ancho de hasta 3m de longitud y/o profundidad.
– Sifón técnico hasta 1m con corrientes.
7
Extremadamente difícil
Muy expuesto
– Verticales con caudal muy fuerte a extremadamente fuerte.
– Cascadas muy consistentes, superación extremadamente difícil que necesita una anticipación y de una gestión específica de la cuerda, de la trayectoria, del equilibrio, de los apoyos y del ritmo.
– Pasos de escalada/destrepe expuestos por encima de 6a o A2.
– Visibilidad limitadas y obstáculos frecuentes.
– Pasos por marmitas con movimientos de agua poderosos en el curso o al final de rápeles.
– Control de la respiración, pasos en apnea.
– Progresión en corrientes muy fuertes que hacen extremadamente difíciles las operaciones de natación (paradas, contras…).
– Movimientos de agua violentos (drossages, lavadoras, rebufos…) que pueden provocar bloqueos del deportista.
– Saltos de ejecución simples de más de 14m.
– Saltos con dificultad de salida, trayectoria o recepción de más de 10 m.
– Sifón ancho de más 3 m de longitud y/o profundidad.
– Sifón técnico y encajonado de más de 1 m con corrientes o sin visibilidad.

TABLA DE COMPROMISO/ENVERGADURA

(Estas referencias deben ser ponderas según el perfil del grupo).

COMPROMISO/ ENVERGADURA
CRITERIOS
I
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida de forma rápida y sencilla.
– Escapatorias a lo largo de todo el recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) inferior a 2h.
I I
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida en 1/4h máx de recorrido.
– Escapatorias en 1/2h máx de recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) de 2 a 4h.
I I I
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida en 1/2h máx de recorrido.
– Escapatorias en 1h máx de recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) de 4 a 8h.
I V
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida en 1h máx de recorrido.
– Escapatorias en 2h máx de recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) de 8h a 1 día.
V
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida en 2h máx de recorrido.
– Escapatorias en 4h máx de recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) de 1 a 2 días.
V I
 – Posibilidad de ponerse a salvo de una crecida de más 2h de recorrido.
– Escapatorias a más de 4h máx de recorrido.
– Tiempo total de recorrido (acceso, descenso, retorno) de más de 2 días.

 Según las consignas de la federación el deportista debe tener presente en todo momento que el medio puede cambiar y que tras una crecida la cotación puede haber variado.

Antagonistas y escalada

<<Los escaladores descuidamos nuestros músculos antagonistas>>. ¿Antagonistas? ¿Par antagónico? ¿Pero que es eso? ¿Sinergistas y fijadores?

Los antagonistas son aquellos músculos que trabajan en oposición a la fuerza y movimiento de otro músculo. Hacen la fuerza contraría, des-hacen el movimiento y suelen agruparse en pares antagónicos. Un músculo hace un movimiento y el otro lo des-hace. 
Son maneras didácticas de explicar la relación de estos músculos, pero la realidad es que es una relación colaboradora la que les une mucho mas compliacada de explicar. Un músculo agonista siempre necesitará la colaboración de otro antagonista, de unos musculos sinergistas, que acompañan y de otros músculos fijadores, ya que los movimientos son variadísimos en combinacion de planos y ejes casi infinitos. Sin este equipo de músculos no existiria un movimiento coordinado y armonioso.

Ejemplo clásico de par antagonista muy usado en la escalada.

 

Un chico lesionó en un accidente de moto el nervio que va al triceps y a los extensores del codo en general. Perdió el control de esos músculos. Solo estaba dañado el nervio y los músculos no estaban lesionados, pero no les podía enviar las ordenes de acción al músculo. Este chico podía sujetar algo a 90º, pero no podía realizar la flexión del codo de manera coordinada y armoniosa.   De este modo podemos entender que el entreno del antagonista es imprescindible para entrenar el movimiento en general, no solo el agonista, como habitualmente hacemos.

Entonces, para cada movimiento existe un par antagónico o varios implicados si tenemos en cuenta los diferentes planos, angulaciones, ejes, direcciones. Con unos 650 músculos en el cuerpo que se relacionan en el movimiento esto se convierte en un tema para una buena Tesis. 
Con el fitball y gomas podemos simular situaciones parecidas a las reales escalando 
¿Para que nos puede interesar a los escaladores?. 
Podemos analizar todos los movimientos que hacemos, sus combinaciones y sacar conclusiones para un trabajo fino. Cada cuerpo es un mundo, pero será cuando lleguemos al limite de nuestro rendimiento cuando debamos afinar mucho. Antes se pueden obtener grandes mejoras con pequeños cambios y prevenir lesiones para mantenernos acctivos el máximo tiempo posible.
Muchas veces hemos visto el típico ejercicio de pesas para el tríceps, o las clásicas flexiones de lumbares. Seguro que nos fortalecen y nos funciona trabajarlas analíticamente, alejadas de la realidad de nuestro deporte, las podemos hacer en 10 minutos, pero puede ser mas interesante trabajar rutinas integradas en una situación similar a la escalada donde actúan muchísimos músculos en combinación.
Aquí abajo un ejemplo de ejercicio análitico para trabajar los extensores de los dedos. La descompensación del par flexor-extensor de la mano es uno de los principales motivos de la aparición de codo de tenista y/o golfista.

Estirar de la pared hacia abajo, apretar los dedos cerrando la mano,  empujar con las piernas, subir los pies, apretar con los dedos, aguantar las piernas horizontales en un desplome, ponerse en “ranita” en una placa, pisar plano en adherencia, comprimir un bloque de planos, estirarse para llegar a la máxima embergadura…  son los principales movimientos que hacemos para escalar y los que debemos atender para “compensar” el equilibrio de nuestros músculos.

J. Casternado en el Museo (Mallorca). Foto Colección Carlos Vidal.